sábado, 6 de julio de 2013

Concilio de Trento 1545 - 1563


Además de esto, queriendo el sagrado Concilio reprimir la temeridad con que se aplican y tuercen a cualquier asunto profano las palabras y sentencias de la sagrada Escritura; es a saber, a bufonadas, fábulas, vanidades, adulaciones, murmuraciones, supersticiones, impíos y diabólicos encantos, adivinaciones, suertes y libelos infamatorios; ordena y manda para extirpar esta irreverencia y menosprecio, que ninguno en adelante se atreva a valerse de modo alguno de palabras de la sagrada Escritura, para estos, ni semejantes abusos; que todas las personas que profanen y violenten de este modo la palabra divina, sean reprimidas por los Obispos con las penas de derecho, y a su arbitrio.

Saludos, Fernando

miércoles, 26 de junio de 2013

Se fué Demetrio Taranda

Me permito, extraer el siguiente texto en el que la Dra Laura Mendez, refleja increiblemente a Demetrio:



ADIOS AL PROFESOR 

Con profundo dolor comparto con ustedes la noticia del fallecimineto del profesor Demetrio Taranda. Lo conocí hace 17 años, cuando por primera vez vino al CRUB a dictar su materia. Al principio me daba miedo, su presencia imponía respeto, su sabiduría impresionaba y sus fórmulas matemáticas que sistemáticamente llenaban los pizarrones, me resultaban incomprensibles. Con el tiempo pude observar y descubrir otras cosas: un lúcido político, un militante comprometido, un padre amoroso, un profesor apasionado, un compañero de vida ejemplar para Alcira, su mujer. Siempre duele cuando muere un profesor. Con él parten cientos de libros leídos, explicaciones que no serán dadas, visiones de mundo que ya no conoceremos. Me queda como único consuelo pensar que, en cada de sus alumnos, seguirán de alguna manera vivas sus palabras, su sonrisa a medias, las anécdotas de exámenes y cursadas. Y recién entonces y sólo entonces tomo conciencia que la docencia puede llegar a hacerle trampa a la muerte. Y así todo duele un poco menos. Al profesor, con cariño. Laura. 


Todos te vamos a extrañar...


Fernando

martes, 16 de abril de 2013

Tras el Espejo Medieval




Al fin y al cabo, era tan importante la existencia terrena como la futura en la ciudad celestial. Así el cristianismo, que modifico la sociedad en gran medida, influyo como era de esperar, también, en las prácticas de sepultura. Por consiguiente la antigua tradición Germana de enterrar a sus difuntos de cara al Este, envueltos en una capa y habitualmente sin ataúd, debió dar paso a un novísimo ritual idóneo para una cristiandad que desconfiaba de todo y de todos. (CAMMAROTA,2013:51)

Para descargar el libro



A la venta en Educo, librerias de Neuquén y Bariloche (La Barca)


Saludos, Fernando Cammarota

viernes, 5 de abril de 2013

Urbano II llamando a las Cruzadas




Que vuestros corazones se conmuevan y que vuestras almas se estimulen
 Sed conmovidos sobre todo en favor del Santo Sepulcro de Jesucristo, nuestro Salvador,
poseído por pueblos inmundos...

jueves, 21 de marzo de 2013

Disciplina Clericalis





Un discípulo interroga a su maestro, diciendo: "Puesto que hay siete artes, siete reglas de conducta y siete habilidades, quisiera que tú me las enumeres" El maestro: "Voy a enumerarlas: las siete artes son la dialéctica, la aritmética, la geometría, la física, la música, la astrometría; en cuanto a la séptima, las opiniones son extremadamente divididas. Los filósofos que no son partidarios de las profecías dicen que es la necromancia. Otros, aquellos que creen en las profecías y en la filosofía, quieren que sea la ciencia que se eleva por encima de las cosas de la naturaleza o los elementos del mundo.

                                                                                      
Pedro Alfonso (1062 - c.1140)

martes, 12 de marzo de 2013

LA CONVERSIÓN DE CLODOVEO





[...] Por aquel tiempo el rey de Francia, Clodoveo, era todavía pagano a pesar de los esfuerzos que su cristianísima esposa venía haciendo para que abrazase la fe de Cristo. Un día, al enterarse de que los poderosos ejércitos de los alamanes venían a invadir sus tierras, oró al Dios de su mujer y prometió que se convertiría si lograba obtener la victoria sobre sus invasores. Como consiguió lo pedido, dispuesto a cumplir su promesa se presentó a Remigio y le propuso que lo bautizara. Al llegar al baptisterio el santo arzobispo comprobó que no había en él crisma para la unción; mas de pronto apareció en el recinto una paloma llevando en su pico una crismera de la que el prelado tomó el óleo necesario para ungir al catecúmeno. Esa crismera se conserva actualmente en la catedral de Reims y con su crisma se unge a los reyes de Francia. 25 de Diciembre de 496.

Santiago de la Vorágine, La Leyenda Dorada, XVI, Trad. de J.M. Macías, Alianza, 1982, Madrid, Vol. 1, pp. 99-100